Esta semana teníamos un ejercicio de escritura automática a partir de palabras aleatorias, cada poco segundos, que nos iba diciendo la profesora. La otra regla es no dejar de escribir en ningún momento. La verdad es que esta semana no estaba muy inspirado, el año está siendo agotador, y me dejé fuera las palabras refugio y raíz. Os dejo en negrita y rojo, como siempre, las palabras que dijo la profesora.
Un nuevo mes de enero, un nuevo inicio de año lleno de planes, propósitos e ilusiones. Como siempre, tengo el presentimiento de que la mayoría se quedarán olvidados como un céntimo perdido en el bolsillo de una chaqueta.
Por eso me acojo a mi derecho a no marcarme objetivos de año nuevo y vivir la realidad a mi ritmo, lentamente y sin prisas, intentando no ser víctima de un sistema que quiere crujirnos la espalda.

