Los días 23 y 24 de mayo tuve el placer de asistir a una partida de rol dividida en dos sesiones maratonianas: unas 15 horas aproximadamente en total. Tuvo lugar en el Averno entre cuatro directores y cinco jugadores. Voy a comentar un poco cuales fueron las sensaciones sin necesidad de hacer destripes de la aventura.
Antes de nada quiero dar las gracias a los cuatro directores que lo dieron todo tanto dirigiendo como asegurándose de que tuviéramos deliciosos ágapes con los que mantenernos alimentados. Así que gracias Moya, Weeboo, Adriano y José.
Y, por supuesto, también tengo que dar las gracias a mis compañeros de mesa: Llama, Ester, Jorge y Raúl. Fue un placer compartir esta partida con ellos porque fue gente que roleó muy guay y que además me ayudaron a sentirme muy cómodo (soy bastante introvertido hasta que empiezo a pillar confianza).
Y ahora sí, quiero comentar un poco la dinámica que tiene la partida, como dije al principio sin hacer spoilers.

Lo primero a saber es que hay un mapa gigante de todos los acontecimientos que van teniendo lugar en el hotel durante cada instante de los dos días. Indicando donde está cada PNJ y cada objeto importante. Partiendo de esta base es imposible que el grupo de jugadores lo vea todo y aún más imposible si la partida la dirige un solo director y/o los jugadores no se separan.
Por eso creo que es tan especial la forma en la que el Club Averno dirige esta aventura (van ya por catorce o quince veces que lo hacen) ya que al haber cuatro directores (alguna vez creo que han sido hasta cinco) y cinco jugadores, en todo momento están pasando cosas y si los jugadores se separan nadie se queda sin jugar.
Además, hace muy interesantes los momentos de reunión de los personajes poniendo en común todo lo que han visto y no comprenden. Y ver como en esas reuniones empiezan a encajar algunas de las piezas, que no todas porque incluso dividiendo mucho al grupo no se puede estar en todas partes.

Sé que voy a seguir jugando y dirigiendo aventuras sueltas y campañas que van a ser maravillosas, pero la experiencia de La broma macabra dirigida de esta forma será inolvidable.


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