Blizzcon 2019

Os dejo por aquí lo que pensaba que iba a pasar en la Blizzcon de este año así como un resumen de lo que finalmente pasó.

Adelanto que el hype estaba más o menos y tras la ceremonia está por las nubes. Volveré a Overwatch (con su pve), a la saga Diablo (con Inmoral y el 4) y a WoW con su restructuración de niveles y la forma de hacer las expansiones con los alters.

Mi problema con los (algunos) MMORPGs

Hoy vengo a hablar simplemente de algo personal que me pasa a mi con los videojuegos de rol online masivos o conocidos por sus siglas en inglés MMORPGs. He debido probar de forma más o menos seria una docena aunque solo he tenido el problema del que vengo a hablar con 3 de ellos.

Los MMORPG tienen que intentar engancharte de manera que quieras seguir entrando día tras día y gastando dinero, ya sea comprando sus expansiones, pagando su cuota mensual o pillando alguna cosa en forma de micropago.

Lo cierto es que, aunque como digo al principio he probado una docena de MMORPGs a los que les he echado más de 10 horas (muchos otros se han quedado en una hora y poco para saber que no me interesan), lo cierto es que solo Guild Wars 1, World of Warcraft y Guild Wars 2 me han enganchado seriamente.

Lo que aquí está escrito lo comento también en este vídeo por si prefieres escucharlo de fondo (no es necesario verlo puesto que soy yo básicamente gesticulando :P)

Guild Wars

Guild Wars 1 me enganchó desde su lanzamiento de manera que había días que jugaba hasta 12 horas, aunque en mi defensa diré que fueron los primeros 2/3 meses de estar con la pierna rota y que no podía salir a la calle porque un segundo con la pierna hacia abajo y se me hinchaba y dolía.

Este juego fue mi primer vicio de verdad a un MMORPG y aunque el juego no tenía cuotas si les apoyé comprando todas las expansiones y algunos micropagos en forma de más huecos de personajes y trajes. Este juego lo completé al 100% a nivel de historia y me quedé muy cerca de completar todos los logros del juego (dos de los que se me resistió siempre fue el de superviviente y el de Defensor de Ascalon :S)

El vicio era tal que salvo del juego básico de sus expansiones tengo las ediciones de coleccionista. Hoy en día a este juego le veo un problema serio (sin contar la jugabilidad que ha envejecido regular) y este problema es su innecesaria sexualización de las mujeres. Problema que reconozco que a mi yo del pasado de hace 13 años no le importaba tanto, no veía el problema real que hay con el machismo en los videojuegos (y en los otros entornos de la vida) y no me da vergüenza reconocerlo porque aunque nunca he sido machista si he tenido mucho comportamiento de micromachismo que nuestra sociedad nos impone desde que nacemos. Pero bueno no nos desviemos del tema que aquí hemos venido a hablar de MMORPGs.

World of Warcraft Clásico

El vicio con este juego tardó en llegar (aunque ya hacen 11-12 años aproximadamente de ese vicio) cuando mi grupo de amigos de toda la vida nos metimos de lleno en el juego, yo había probado varios servidores pirata antes pero dado lo mal que funcionaban al final acabé comprando el juego sabiendo que en el oficial esto me iba a gustar. Es un juego que requiere cuota mensual, creo que es al único juego con cuota al que he jugado más allá del tiempo gratis de prueba.

En la época del clásico todo era más difícil que hoy en día en el WoW pero lo cierto es que esa dificultad tampoco es que la eche mucho de menos; tenemos las mazmorras míticas y las bandas para compensar la “simplificación”, para bien, del juego.

Lo cierto es que en cualquier caso estábamos viciadísimos llegando yo a jugar entre semana a pesar de estar ya trabajando en Madrid toda la tarde y hasta bien entrada la madrugada porque era cuando mis amigos podían hacer mazmorras; y es que nosotros teníamos nuestra propia hermandad de rol y jugador contra jugador, pequeñita pero formada solo por gente molona y que le iba el rol y el buen rollo.

Hubo un momento en que más o menos todos a la vez dijimos BASTA. Estábamos demasiado viciados y le dedicábamos el grueso de nuestro ocio a esto, y la verdad es que yo no quería hacer eso porque tengo muchos hobbies; hobbies que requieren bastante inversión de tiempo (rol y wargames)

Guild Wars 2

Con el vicio que tuve a su primera entrega era inevitable que le diera una oportunidad a su secuela. Y lo cogí con muchas ganas, con tantas que me hice el juego casi completo en tiempo récord con mi primer personaje. Lo cierto es que en ese momento fue un poco en plan intensivo y no me enteré del todo bien de toda la historia. Aquí hice una pausa porque no estaba disfrutando del juego realmente (pausa en la que mis amigos de siempre entraron a jugar y yo no pude jugar con ellos 😅)

La siguiente vez que volví unos meses después lo jugué con más calma con mi colega Aitor, y allí ya fui más atento a todo; y encima como llevábamos dos personajes de distintas clases y razas pudimos ver toda la historia separada de ambas razas (puedes acompañar a otro a su historia personal) y luego ya hacer juntos la parte común. Llegó un momento en que las circunstancias hicieron que dejáramos de jugar y un tiempo después yo lo retomé solo para terminar la historia del juego principal.

Después de eso siempre lo tengo instalado y voy entrando de vez en cuando para coger la recompensa diaria, hacer los desafíos del día y desbloquear los capítulos de la historia del mundo viviente para jugarlos algún día.

Con el tiempo salieron dos expansiones del juego y en un sorteo me tocó la segunda expansión, Path of the fire, así que me compré aprovechando un finde del 50% la primera expansión, Heart of the thorns.

De ambas expansiones creo que he hecho cerca de la mitad de la historia pero lo acabé dejando por falta de tiempo: la liga de Punkapocalyptic a la que estaba apuntado, los triple A que me apetecía jugar así como el haberme logrado juntar con 3 grupos de rol hicieron que me quedara poco tiempo para videojuegos online, luego mi PC empezó a renquear y me quedé solo con consola como medio de videojuegos principal.

World of Warcraft: Legión y Battle for Azeroth

Y regreso a World of Warcraft en abril de 2018. Con mi liga de Punka casi terminando, dos de mis grupos de rol que quedábamos una vez al mes como mucho y Aitor hablándome de las bondades del WoW y como había cambiado pues me picó el gusanillo y regresé. Compré legión que ya estaba terminado de salir todo el contenido e hice la precompra de battle for Azeroth.

Han sido unos meses muy divertidos de jugar de nuevo online (WoW sigue tirando bien incluso en un ordenador con 7 años) pero de nuevo me encuentro jugando demasiadas horas a este juego y el problema es que me cuesta parar… Con la salida de battle for Azeroth me he llegado a ver jugando “solo” 3 o 4 horas para luego empalmar otras 3 o 4 con mi colega un día cualquiera del fin de semana y 2 o 3 horas cada día entre semana.

Y eso no puede ser así porque quiero montar y pintar minis, preparar partidas de rol, leer y jugar a otros juegos: Hollow Knight (que me pillé por 9 euritos en la switch ayer mismo), el inminente Spiderman y la siguiente parte del DLC de Xenoblade Chronicles (estos dos ambos salen en septiembre con una semana de diferencia)

Así que hoy mismo he dicho BASTA y el día antes de renovar el mes he cancelado mi suscripción. Mi idea es regresar más adelante, cuando me sienta menos saturado de tanto WoW y me vea capaz de mantener cierto autocontrol de horas.

¿Habéis tenido vosotros alguna vez este problema de no controlar las horas con un videojuego o cualquier otra clase de hobby?

Inicio de la Horda en Battle for Azeroth

¿Eres uno de esos jugadores de la alianza que se niega a jugar con la Horda pero quieres saber que ocurrió en el ataque de la Horda a Ventormenta? Este es tu vídeo 🙂

Además podrás observar de primera mano la belleza de Zandalar pues en el vídeo también se ve el inicio de la llegada de la horda a la isla.

Si quieres que juguemos juntos agrégame a Battlenet McAllus#2989

https://youtube.com/embed/8dYxhxqQb0s

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La Despedida de los Vándalos

La enorme y reformada cueva cerca de Ogrimmar servía de hogar a los Vándalos que habían eliminado de allí a la horrible secta de brujos y traidores orcos.
Hoy estaban reunidos los pocos que quedaban y todos sabían porque estaban allí. McAllus era el más grande de la sala y el único con rango oficial, ya que sus amigos Tauren y Trolls ya no estaban a su lado, tampoco los dos elfos a los que llegó a considerar buenos camaradas a pesar de lo despreciable y patética que le parecía esa raza.
Hoy era el día del adios, hoy para él los Vándalos morían. McAllus dio un paso al frente y miró con orgullo y tristeza a los pocos que quedaban.
– Hoy decimos adiós a nuestra hermandad – comenzó el orco con la voz entrecortada,tenía los ojos llorosos perono derramaría ni una lágrima porque juró que no volvería a hacerlo tras las muerte de su maestro – Hoy los que quedamos atrás por la partida de Guyuk, Gerion, Ansira y loos demás oficiales tenemos que separarnos. Vosotros aún sois jóvenes y debéis curtiros en vuestras profesiones, yo debo marchar a las tierras malditas de Rasganorte aunque antes ayudaré en la lucha contra la legión ardiente en Terrallende. Algo a lo que espero me sigáis cuando estéis preparados ya que nuestros antiguos camaradas decidieron no aportar su grano de arena en la lucha contra el rey exánime…
El silencio se hizo en la cueva.
Por la entrada de la cueva se coló un frío sepulcral, todos se giraron y vieron a lo que en otra vida debió ser una bella elfa de la sangre. Portaba un enorme hacha de dos manos a su espalda, una completa armadura de placas y llevaba de las riendas al lobo salvaje de McAllus y un caballo hecho de puras sombras.
– Esa es Alegy, mi nueva compañera – dijo McAllus – Ella era una víctima de la plaga esclavizada por el mil veces maldito Arthas, pero ahora ella y sus hermanos caballeros están libres y son nuestra mejor baza para vencer en esta batalla.
McAllus comenzó a andar y estrechar las manos de los pocos Vándalos que quedaban hasta que llegó al último de la cueva casi al lado de Alegy, era un troll de pelo anaranjado, de cuerpo fibroso, vestido de negro y con dagas al cinto. Era Onises uno de los últimos reclutas al que McAllus mismo había apadrinado.
-A ti más a que ninguno te espero para luchar conmigo en Terrallende – dijo McAllus lleno de orgullo – Yo te he entrenado y sé de lo que eres capaz.
Onises simplemente asintió y salió de la cueva. McAllus se giró hacia la cueva y todos los presentes y saludó con la cabeza para inmediatamente salir de la mano con Alegy

Homenajes de World of Warcraft

Blizzard es para mi una empresa especial, sus juegos son fantásticos y cada uno de ellos me ha tenido enganchado años.
Para mi el primer juego de Blizzard al que jugué fue el espectacular Starcraft cuando salió en su versión inglesa (y posteriormente la española), toda una revolución para la estrategia que aún hoy en día se sigue jugando a pesar de los años que han pasado sobre él (el año que viene por fin tendremos segunda parte)
El segundo es el world of warcraft al que sigo jugando después de 5 años aunque es verdad que solo el primero año y el último año y medio he sido jugador estable (creo que solo he estado parado como 3 meses sin jugar en ese tiempo coincidiendo con un nivel de trabajo y horas extras bestiales), el resto del tiempo jugaba solo 2 o 3 meses y descansaba 5 o 6.
Otra cosa que fascina de Blizzard es el cuidado al detalle que podemos encontrar en los homenajes que hace a personas difuntas que tuvieron que ver con Blizzard (ya fueran empleados o usuarios). En este genial blog recogen algunos ejemplos.