[Relato] [Punkapocalyptic] Póngase la mascarilla

Este es un relato ambientado en los acontecimientos actuales de Merkadome cuyos primeros coletazos podéis escuchar en el último episodio de Radio Puentechatarra (y seguirá avanzando en los siguientes así que no te los pierdas).

Recordad que algunos de estos acontecimientos son derivados de acontecimientos oficiales que ocurren en el Páramo, como es el problema de la radiación por la aparición de los Irradiados, para estar al día de esto además de escuchar el podcast deberíais leer la Gaceta de Puentechatarra.

Y para terminar antes de dejaros, por fin, con el relato recordad que podéis dar forma al trasfondo de Punkapocalyptic de forma oficial si sois miembros del Patreon de Punkapocalyptic.

Ava se movía con gracilidad por los tejados de los chabolos del departamento Peetment gracias a su perfecto equilibrio y entrenamiento. 

Disfruta de esos paseos por las alturas desde que su padre los trajo a ella y a su hermano siendo un par de mocosos a Merkadome, el asentamiento que ocupa parte de un enorme centro comercial del Mundo de Antaño. 

Pero en las últimas semanas esos paseos no eran tan agradables. Ella no podía ver, desde su nacimiento era ciega de su único ojo, pero podía sentir, oír y oler todo lo que le rodeaba y siempre sabía dónde estaba todo y todos. 

Nunca había sido agradable tener el olfato aumentado en un lugar como Merkadome, y aún menos en el departamento del que su padre acabó siendo el Masca… pero ella estaba ya acostumbrada y por eso le generaba mucha ansiedad el nuevo olor que surgía de Meadero. 

Por eso no se sorprendió cuando el Sindicato anunció que el agua era peligrosa para beber o bañarse, esto último tampoco es que en Merkadome se llevara mucho. 

Ava se paró en seco porque se le soltó uno de los 3 moños que recogía su melena castaña y tuvo que recogérselo, odiaba llevar el pelo suelto por las calles. 

Para el ajuste del moño tuvo que quitarse la máscara de protección contra la contaminación porque aunque los mutardos tenían más resistencia a los gases que habían empezado a salir de Meadero, lo cierto es que acababan cayendo enfermos o incluso morían como las personas inferiores. 

Eso hizo que Daela, que iba unos metros por delante de ella se parase en seco y girase la cabeza mientras se sentaba. Le hacía gracia ver a Daela con esa máscara de contaminación improvisada que le había fabricado Liam por petición suya. 

Eran inseparables desde que hacía un año en una expedición encontró ese cachorro de lo que parecía una gata mutante de 6 patas, que acabó creciendo hasta superar el tamaño de una pantera, según el «listillo» de Liam, porque ella no tenía ni idea de lo que era una pantera; tan grande era que el lomo de la gatita le llegaba por encima de la cintura. 

Daela era muy inteligente para ser un animal y siempre merodeaba cerca de ella, a veces incluso sin que nadie pudiera verla gracias a su capacidad innata de camuflaje. Solo Ava sabía siempre donde estaba gracias a que ella no usaba los ojos. 

Últimamente pasaban mucho tiempo solas las dos en las alturas puesto que la situación del departamento y de Merkadome en general cada vez le gustaba menos. Siempre había sido un poco solitaria pero ahora con las enfermedades por agua y gases, el aforo limitado y la escasez de algunos suministros básicos, como la cerveza, el ambiente estaba crispado en todas partes.

Para terminar de empeorar las cosas, había gente que estaba haciendo botellones ilegales por diversos sitios de Merkadome ante la imposibilidad de reunirse todos juntos en los locales. 

Como de costumbre si se ponía a espiar uno de esos botellones, como el que estaba teniendo lugar en la parte de atrás del Mutard’s Pool aprovechando que no abría hasta dentro de unas horas, la mayoría eran humanos normales… los que más debían temer a la extraña enfermedad. Sí que era verdad el mensaje de Kim de que eran inferiores a los mutardos. 

Se tiró un rato sondeando el botellón desde el tejado del local esperando que no estuvieran por allí ninguno de los de la escudería de su padre, dado lo mucho que gustaban de las fiestas… por suerte, no estaban allí porque Jacob les había ordenado que se mantuvieran aislados de la gente de cara a que no cayeran enfermos antes de la siguiente jornada de Cartmageddon. 

De pronto, escuchó diversos gritos: 

«¡No queda cerveza! ¡Dicen que se han agotado todas las reservas! ¡A esos todavía les queda! ¡A por ellos!»

Ava sonrió y se acercó a donde Daela se estaba lavando tranquilamente. 

—Ven aquí, chica —le dijo —Tenemos que imponer el orden mientras Jacob o el Cherife mandan a alguien oficialmente. 

Ava se deslizó por el canelón del local mientras Daela saltaba directamente al suelo. Se dirigieron a paso ligero hacia donde empezaban las primeras trifulcas. 

—¡En nombre de Jacob, el Masca de este departamento, os ordeno a todos que paréis esta aglomeración y que os pongáis las máscaras! —gritó mientras avanzaba con su felina tranquilamente hacia los peleones mientras sonreía —¡O no obedezcáis que será más divertido!

Ava crujió los puños, acarició el costado de Daela y echaron a correr felices hacia la bronca. 

Y cierro esta entrada dejando en primicia para quien lea el relato en mi blog las miniaturas de Ava y Daela antes de pasar a imprimación y pintura:

La de Ava está hecha con una de las geniales miniaturas multicomponente de Masters of the Wasteland (del cual hoy se ponen a la venta las dos primeras miniaturas) y la de Daela es de las miniaturas estas de pathfinder (o D&D) que ya vienen montadas y listas para pintar (de wizkids creo recordar… es que lleva lo menos 2 o 3 años dando vuelta por mi casa)

2 opiniones en “[Relato] [Punkapocalyptic] Póngase la mascarilla”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: